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Deicide - To Hell with God - 2011
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años pasaron para que un nuevo disco de estudio como "To Hell With God"
devuelva a las pistas a DEICIDE.
Vuelven los títulos y textos blasfemos, satánicos y anticristianos y por
supuesto, esa apisonadora musical "made in Tampa 100%" con
todos los ingredientes básicos del metal extremo acuñado en Florida y
que al menos a un servidor desde hace casi veinte años sigue siendo la
vertiente que más le llena. Hablar de DEICIDE es hablar de una leyenda viva dentro del death metal con obras maestras dentro del género, como sus insuperables dos primeros discos, siendo una referencia indiscutible para bandas posteriores. Y por supuesto, es hablar de uno de los ideólogos del metal extremo por excelencia, Glen Benton, quien con su doble voz gutural ultra grave y aguda rasgada (que en directo fielmente reproduce el guitarrista Jack Owen) expresa toda su furia y odio hacia la vaticana jerarquía. En computo global, "To Hell With God" es un álbum digno dentro de su carrera con temas que bien podrían estar en cualquiera de los que le anteceden. No hay momento para el respiro ni la tregua en los diez temas que lo conforman. El sonido, dominado por frecuencias ultra graves es una masa sin fisuras, con una nitidez exquisita en cuanto a producción. La portada y trabajo artístico en general es una macabra obra de arte cortesía de los estudios GRIM TWINS. Tampoco pasan desapercibidas las fotos del libreto, sobre todo la de Benton con las manos juntas, como si estuviera rezando. La banda está sensacional, desde el doblemente mencionado Glen Benton al bajo y voces, a Jack Owen con sus riffs y solos al alucinante trabajo rítmico que como siempre se marca Steve Asheim o En definitiva, unos clásicos que siguen en plena forma y vuelven con un disco que lo demuestra. Sólo falta que a Glen Benton no se le crucen demasiado los cables esta vez y podamos disfrutar de ellos en directo, y a ser posible que no le tengan que buscar un sustituto como pasó hace un par de años. Para lo bueno y para lo malo, ellos siguen siendo DEICIDE. J. Jimenez
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